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Retos de La Candelaria 2026: ¿Patrimonio Vivo o Museo de Ricos?

lunes, diciembre 15, 2025 Add Comment

 Entre la ofensiva de la gentrificación y la resistencia de la economía popular, el corazón de Bogotá se juega su identidad en un año definitivo para el arraigo comunitario.




Por : Tito Gómez - Edil de La Candelaria*
Especial para la Mesa de Medios de La Candelaria

La encrucijada del arraigo: El derecho a no ser expulsados

Al iniciar el 2026, La Candelaria no solo enfrenta el desgaste físico de sus muros de adobe y tapia pisada; enfrenta una fractura social que amenaza con vaciarla de su alma. Hoy la gentrificación ha dejado de ser una palabra de libros para convertirse en un puñetazo cotidiano: es el fenómeno donde un barrio "se pone bonito" para el mercado, pero se vuelve impagable para quienes lo construyeron.

En barrios como Egipto, Belén y La Concordia, el aumento del valor del suelo y la presión de las residencias universitarias de lujo han puesto a las familias tradicionales contra la pared. El reto para este año es el control de rentas; es decir, ponerle un techo legal a los arriendos para que no suban por el ascensor mientras los salarios de los vecinos van por la escalera. No basta con pintar fachadas si quienes viven tras ellas son desplazados. La solución es clara: la expropiación de predios abandonados para transformarlos en vivienda social autogestionada, garantizando que el presupuesto local financie el derecho a la ciudad y no solo eventos para visitantes de paso.

Turismo: ¿Transformación comunitaria o "Disneyficación" depredadora?

El 2026 es el punto de no retorno frente al modelo turístico. Hemos caído en la "Disneyficación": tratar a nuestro barrio como un parque temático donde la historia se reduce a un souvenir y el patrimonio a una foto de Instagram, ignorando la vida real de sus habitantes. Peor aún, sufrimos un turismo depredador que mercantiliza los cuerpos y degrada la convivencia.

La salida es el turismo comunitario. Proyectos como el "Callejón del Embudo" o las huertas de Belén demuestran que es posible una oferta gestionada por los mismos residentes. El reto es lograr que la riqueza se quede en las Juntas de Acción Comunal y no en grandes cadenas hoteleras, respetando la memoria histórica y la dignidad del barrio.

Vendedores informales: El triunfo del Mínimo Vital

Uno de los mayores conflictos ha sido la persecución a la economía popular. Sin embargo, para este 2026, los trabajadores de la calle cuentan con un escudo legal histórico: las sentencias de la Corte Constitucional, especialmente la T-211 de 2025. Esta norma establece que el Mínimo Vital —el derecho básico a trabajar para comer— está por encima de cualquier plan de "ornato" o estética urbana.

El reto es pasar del garrote al diálogo mediante la Confianza Legítima. Este concepto significa que, si el Estado ha permitido que un vendedor trabaje en un lugar por años, no puede desalojarlo de la noche a la mañana sin ofrecerle una alternativa digna. En La Candelaria, esto implica que cualquier "recuperación" de la Carrera Séptima o el Eje Ambiental debe incluir una reubicación real, en zonas con flujo de gente, y no simplemente esconder la pobreza en centros comerciales vacíos. Además, la ley exige un enfoque diferencial: no se puede tratar igual a una red mafiosa que a una madre cabeza de familia o a un adulto mayor que vende dulces para sobrevivir.

El techo de la historia: Patrimonio para la gente

Irónicamente, que una casa sea declarada "patrimonio" ha sido la ruina de muchos. Mientras los grandes capitales obtienen licencias para centros comerciales, a un vecino de estrato 1 se le prohíbe arreglar una gotera por "normas de conservación".

En 2026, la política debe girar hacia el apoyo directo. Es urgente un fondo local para la restauración de techos y cubiertas. Si el Estado dice que una casa es de interés público, el Estado debe ser el primer responsable de su mantenimiento. Proteger el patrimonio no es solo cuidar la piedra, es cuidar a la persona que ha mantenido esa piedra en pie por décadas.

Seguridad Humana: Más allá de las cámaras y el pie de fuerza

Finalmente, la seguridad sigue siendo el dolor de cabeza, pero el enfoque represivo ha fracasado. El aumento de hurtos no se soluciona solo con más policías. El reto es la consolidación de la Seguridad Humana.

Esto implica atacar la desigualdad de raíz: iluminación comunitaria, centros de cuidado para la juventud y la desarticulación de las mafias que instrumentalizan la necesidad. La verdadera seguridad en La Candelaria nacerá de calles vibrantes, habitadas por vecinos empoderados que no tengan miedo de ocupar su propio territorio.

El Pacto Histórico y los límites de la democracia

jueves, diciembre 11, 2025 Add Comment

 

Por: Pietro Lora Alarcón*

*Especial para Semanario Voz. 



El ingreso a una conformación política, priorizando la unidad alrededor de un programa que refleja un funcionamiento interno ético en la pluralidad, es una evolución positiva de civilización política

En la institucionalidad construida desde el siglo XIX en nuestro continente, para asegurar los intereses de la clase dominante, se registran variadas experiencias, antiguas y recientes, de resistencia política de las fuerzas y partidos democráticos y revolucionarios. En el aprendizaje, se combinan la lucha en las calles con la acción en los escenarios gubernamentales.

Y, es en ese terreno, que la experiencia del Pacto Histórico, de su nacimiento y evolución como coalición de gobierno, hasta su reciente constitución como partido político, dentro un contexto complejo como el colombiano, es una contribución a la democracia y una singular expresión de unidad por la paz y los derechos del pueblo.

Se debe recordar que, desde el final de los años 90 se intensificó en Latinoamérica y el Caribe el enfrentamiento político de clases, es decir, un redireccionamiento de la acción revolucionaria para incidir directamente en los gobiernos, ganarle a la clase dominante en su propio terreno y con sus reglas electorales. Eso significó cambiarle el tono a la democracia, apropiarse de ella, profundizarla, denunciar los límites del voto y la fantasía de que los pueblos, de hecho, elegían sus legítimos representantes.

Las bases de esa condición política están todavía enraizadas en la resistencia antineoliberal y en jornadas populares de rebelión. Los frentes electorales, amplios y plurales, vinculando actores con experiencias comunitarias propositivas, con visión de lucha callejera y campesina, obtuvieron victorias que generaron políticas redistributivas y beneficios directos para los trabajadores en Brasil, Argentina, Bolivia y Ecuador. En otros casos, el desgaste de la clase dominante y el potencial revolucionario permitió, como en Venezuela, generar las bases de la V República.

Sin embargo, los “gobiernos progresistas” sufrieron la contraofensiva imperialista. En algunos países surgió una derecha aparentemente nueva, mezcla de la mayor concentración del dominio corporativo -financiero con los trazos fascistas y el conservadorismo social.

Brasil, Bolivia, El Salvador y Perú, con sus peculiaridades, instalaron regímenes políticos de “democracias de excepción”, que ni son democráticos ni necesariamente excepcionales. La derecha busca un modelo civil-militar donde la clase dominante genere grados de indeterminación jurídica, que prescinda de la institucionalidad liberal, en la cual no creen, y concentre el poder financiero y su capacidad de acuerdos con el imperio.

Se trata de una novedad aparente. Este modelo de ejercicio del poder, de democracia restringida, donde los poderes militares y civiles se sobreponen, ha sido predominante en Colombia. En nuestro país, la violencia desatada por el Estado, desde comienzos del siglo XX, fue impulsada por una fisonomía bipartidista, amparada en las fuerzas armadas.

A lo largo del tiempo, en nuestra democracia de excepción, las campañas políticas, como expresaba Álvaro Vázquez del Real, se caracterizan por la ausencia de garantías para la izquierda, de maniobras para defender los intereses de la gran oligarquía nacional y la falta de discusiones programáticas. La voluntad popular era deformada por la manipulación del voto y de las campañas electorales El Estado débil, pasó a ser rehén de formas de poder subterráneas y mafias sofisticadas.



El difícil equilibrio de ser bueno Por: Guillermo Linero Montes

jueves, junio 12, 2025 Add Comment

 


Guillermo Linero Montes*

El difícil equilibrio de ser bueno, es un verso del poeta colombiano José Vicente Casadiego León. Desde que lo leí, hace ya veinte años o más, se me quedó en la memoria, es una frase en apariencia contradictoria. No es lógico pensar que siendo buenos nos cueste trabajo serlo.

El desarrollo de la infancia a la adultez consiste básicamente en eso: en depurar los anti valores provenientes del impulso animal. A los niños hay que enseñarles a compartir, porque el egoísmo ya lo traen. El egoísmo es una respuesta reflejo de la sobrevivencia. Se debe aprender además el respeto a las cosas ajenas y a nuestros semejantes. Esa es la base ética y moral de la especie humana.

Lamentablemente, a muchas personas les cuesta trabajo esa comprensión y, qué paradoja, estos se encuentran precisamente entre quienes mueven la sociedad: el que más tiene menos comparte y, entre ellos hay quienes “tienen” porque no han respetado las cosas ajenas, ni tampoco a sus semejantes. Aprendemos a creer en la llamada “buena fe” y, aun así, nadie se fía de nadie. Eso es común en todas las culturas del mundo, no es una anomalía de la colombianidad, sino de la especie humana.

La mentalidad fascista -que pareciera renacer entre algunos colombianos- igual toma fuerza entre los europeos. El desequilibrio de los valores, históricamente ha connotado la existencia de una “cultura de la vida” y de una “cultura de la muerte” y debemos movernos en medio de esas aguas.

En Colombia, por ejemplo, se habla de una cultura diversa (la cultura de la vida) de plurales maneras y costumbres que aseguran nuestra cohesión social: la gastronomía, la música y el típico lenguaje de las regiones.

Y con igual naturalidad se habla de una “cultura traqueta” (la cultura de la muerte) para referirnos a la música y al lenguaje de una franja social -que no de una región- inmersa en el narcotráfico y el paramilitarismo.

Colombia se ufana de ser un país rico en “cultura de la vida”, pero nos hemos dejado ensombrecer por la “cultura de la muerte” fundada en la tradición política del odio y la venganza. Despropósitos que para llevarse a cabo deben surtirse de mucho dinero y armas. De ahí la envolvente corrupción política y la comunión de sus actores con bandidos y narcotraficantes.

Hay políticos que le apuestan a la “cultura de la vida” y sus proyectos buscan el desarrollo colectivo, izando banderas que promueven la solidaridad, el respeto a las ideas de los otros, el cuidado del planeta y, una y otra vez, la esquiva equidad.

Los psicólogos mucho han hecho para estudiar a los seres humanos y la conclusión generalizada es que somos de espíritu cambiante. De ahí la importancia del equilibrio de ser bueno, porque contra esa natural inestabilidad debemos desarrollar una mínima conciencia, que nos estabilice y cohíba los impulsos animales.

*Original para Semanario Voz

https://semanariovoz.com/el-dificil-equilibrio-de-ser-bueno/

Pepe Mujica, un revolucionario tranquilo Por: JuanCarlos Monedero

Pepe Mujica, un revolucionario tranquilo Por: JuanCarlos Monedero

jueves, mayo 15, 2025 Add Comment

Por: Juan Carlos Monedero*

 Anoche, y mira que somos hombres ya grandes, nos hablamos a ambos lados del charco y lloramos. Hay vacíos que enfadan porque sabemos que no se rellenan fácilmente.

Conocí al Pepe por su generosidad. Se había leído el Curso Urgente de Política para gente decente, Podemos estaba arrancando desde las plazas, le gustaba nuestra música y quería que nos conociéramos. Aproveché un viaje a Buenos Aires para cruzar a Montevideo a verle. Yo quería preguntarle cómo se hace un Frente Amplio.

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Nos encontramos muchas veces, siempre con Lucía Topolanski, su compañera de lucha y de todo, cuyo vacío hace al nuestro muy pequeño.

El Pepe ha tenido tiempo de despedirse porque no se aferró al poder. Y los homenajes han sido en vida, como debe ser. Inteligente porque cuanto más das, más recibes. Hasta ha tenido que decir que le dejaran morirse en paz, con tanta visita que parecía la chacra un santuario de Lourdes de izquierda y de algunos oportunistas.

La primera vez que le vi en su chacra ya anunció que se iba. Allí, antes de la cena, le comenté mi idea de Podemos y que tenía que ser un Frente Amplio para poder juntar tantas ideologías dispares apenas unidas por un ligerísimo aire de familia y que era necesario que no nos dispersáramos.

Cuéntame Pepe cómo se hace un Frente Amplio. Agarrándome del hombro y bajo la mirada divertida de la Lucía me dijo: “Mira Monedero, el Frente Amplio es más amplio que frente”.

Listo. Unir a la izquierda no iba a ser fácil. Le gustaba que en Podemos estábamos lejos del dogmatismo y, al tiempo, teníamos firmeza ideológica, cuando lo fácil, y es la deriva tradicional de la izquierda, es que seas incoherente ideológicamente en virtud de donde estás en cada momento y de cómo te va personalmente,  pero seas, para compensar, profundamente dogmático.

El Pepe ha sido enormemente coherente. Pero aceptaba que no siempre tenía razón. Una de las últimas veces que nos vimos no nos pusimos de acuerdo en todo. Uruguay, le decía,  nunca ha recibido en los tiempos recientes los ataques que han recibido otros países de la zona. Pero compartíamos que el asedio nunca debe llevar a los gobiernos a cometer errores y ver enemigos internos donde no los hay. Es una enseñanza desde la revolución rusa de 1917. Siempre, lo decías Fidel,  hay que confiar en el pueblo.

Entre 1972 y 1985, Pepe Mujica estuvo bajo custodia militar, rehén bajo amenaza de fusilamiento si sus compañeros Tupamaros cometían actos de guerra. Estuvo 13 años preso condenado por Tupamaro. Porque Pepe Mujica fue guerrillero y tomó las armas en una América Latina donde la represión y las dictaduras empujaron a varias generaciones a poner el cuerpo para conseguir la democracia. Esa pelea no se ha acabado. Como Hugo Chávez, como García Linera, Dilma Roussef,  Gustavo Petro, Carlos Pizarro, Omar Cabezas y tantos otros cambió el fusil por las urnas. Gobernaron sus países, aunque los mismos que les metieron en la cárcel hicieron todo lo posible para que no pudieran gobernar, incluidos golpes de Estado, sanciones y presiones del Fondo Monetario Internacional.

Siempre creyó en la unidad latinoamericana. Me atrevo a decir que en lo que más creyó fue en la unidad latinoamericana.

Le encantó un libro que le regalé de Lorca. El Pepe era también un republicano español. De joven fue ciclista y ese corazón duro le ha aguantado hasta los 89 años. Siempre corriendo y, a la vez, tranquilo, con esa sabiduría campesina que algunos quieren convertir ahora, como hicieron con Mandela, en una caricatura desdentada. Respeten. Pepe Mujica fue guerrillero y eso se queda grabado para toda la vida, porque los compañeros caen en esa pelea.

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Una vez le preguntó Rafael Correa que por qué le habían detenido. Contestó: el soldado que me perseguía corrió más que yo.

Descansa en paz. Sabes que la paz que ya tienes es la pelea que nos dejas de tarea, hasta que nos toque a nosotros descansar en donde estás. A ti fue al primero que le oí eso de caerse, levantarse, pelear, volver a caerse, volver a levantarse, volver a pelear. Nos dejas tarea, Pepe, nos dejas mucha tarea.


*Especial para Telesur.

https://www.telesurtv.net/opinion/monedero-pepe-mujica-revolucionario/

No hay evidencias de burocratización del Estado Por: Jorge Iván González

No hay evidencias de burocratización del Estado Por: Jorge Iván González

miércoles, mayo 14, 2025 Add Comment

 Por: Jorge Iván González*


No hay evidencias de burocratización del Estado

Estos días se ha dicho que durante este gobierno el Estado se ha burocratizado. Esta afirmación no tiene suficiente validez. En el Presupuesto General de la Nación, ha disminuido el peso de los salarios de los funcionarios en el gasto de funcionamiento.

Tal y como se observa en la figura, entre  los años 2015 – 2025, el valor de la nómina de los funcionarios, como porcentaje de los gastos de funcionamiento, se redujo de 21,2 por ciento a 18,71 por ciento. No es cierto, entonces, que se haya presentado una burocratización del Estado.

Para entender la situación actual es importante hacer dos aclaraciones. La primera tiene que ver con la inadecuada distinción entre funcionamiento e inversión. Y, la segunda, con la debilidad de la información sobre el empleo público.

La distinción entre funcionamiento e inversión es inadecuada

La diferencia entre funcionamiento e inversión siempre ha sido problemática porque la frontera es ambigua. Hay extremos en los que la diferencia es evidente. Por ejemplo, el dinero destinado a la construcción de una carretera claramente se califica como inversión. Y de manera radicalmente diferente, el pago del aseo del edificio público es de funcionamiento. Estas dos modalidades de gasto muestran asignaciones de naturaleza muy diversa. Pero la frontera entre funcionamiento e inversión no es tan clara cuando se refiere al salario de un programador. Y el asunto se complica cuando el programador está especializado en robótica. A medida que las actividades están más integradas es más difícil establecer una distinción tajante entre funcionamiento e inversión.

La pretensión de separar los gastos de funcionamiento e inversión termina siendo muy borrosa. Esta dualidad se ha ido perdiendo porque los gastos de funcionamiento e inversión siempre se traslapan. Y en numerosas circunstancias no es factible determinar con precisión el significado de la inversión. Además, de manera inadecuada, se desprecia el gasto de funcionamiento frente al de inversión, y se le considera de menor categoría.

Entre 2015 y 2025 la estructura de presupuesto ha cambiado de manera significativa. En la última fila del cuadro se presenta el crecimiento durante el período de análisis. Los gastos de funcionamiento aumentaron 64,6 por ciento, el servicio de la deuda creció 40 por ciento, y la inversión cayó en 0,3 por ciento.

El mayor gasto en funcionamiento tiene que ser analizado de manera cuidadosa, y su aumento no es intrínsecamente malo. De nuevo, este gasto es muy heterogéneo. Su eficiencia tiene que ser evaluada con respecto a los resultados.

En el examen del cuadro preocupa, sobre todo, la caída de la inversión y el aumento del servicio de la deuda, que en el 2025 es de $112,1 billones.

La mejor expresión de la fragilidad de las finanzas públicas es la relación entre inversión y servicio de la deuda, que ha disminuido de forma dramática. Pasó de 0,97 en 2015 a 0,69 en 2025. Se estrechó el margen disponible para la inversión y ello tendrá consecuencias negativas en la producción y el empleo.

La información sobre empleo público es muy deficiente

En el período considerado, el valor de la nómina creció 45,2 por ciento, menos que los gastos de funcionamiento (64,6 por ciento). Por esta razón, la tendencia de la figura es decreciente.

No se pueden hacer apreciaciones ligeras sobre la burocratización, comenzando porque la información sobre el empleo y los salarios públicos es deficiente e inconsistente. El Estado no sabe, a ciencia cierta, cuántos son sus funcionarios, ni el costo de la nómina. En estas condiciones es imposible diseñar una política de empleo y de salarios que conjugue la eficiencia administrativa, los propósitos fiscales y los objetivos macroeconómicos.

El Estado debe replantear la política de empleo público, y se tiene que revisar la pertinencia de la carrera administrativa. Actualmente el tamaño de la nómina paralela –por contrato– es similar al número de empleados de planta. Pero, de nuevo, esta información es muy deficiente, y no se tiene una secuencia clara de la forma como ha evolucionado la planta del sector público.

De todas maneras, no hay evidencia de que durante este gobierno se haya burocratizado el aparato estatal. 

jorgeivangonzalez29@gmail.com

14 de mayo de 2025

*Especial para Desde Abajo - Edición 324

https://www.desdeabajo.info/ediciones/edicion-no324/item/no-hay-evidencias-de-burocratizacion-del-estado.html

Gramsci: Un Compañero de Camino en Tiempos Difíciles. Por: Eduardo Tito Gómez Cerón - Dr. Jekyll

domingo, marzo 02, 2025 Add Comment

 Por: Eduardo Tito Gómez Cerón -Doctor Jekyll-*




¿Sientes que el mundo va muy rápido y que las cosas no tienen mucho sentido? A mí también me pasa. Por eso, me gusta volver a leer a Gramsci, ese pensador y periodista italiano, chiquito y gordito, que estuvo preso por luchar contra el fascismo. Sorprendentemente, hoy su obra es como un mapa para entender lo que pasa a nuestro alrededor y para encontrar caminos de esperanza, incluso cuando la niebla parece espesa. Antonio Gramsci hoy tiene más vigencia que las tres comidas diarias.

Sorprendentemente, hoy su obra es como un mapa para entender lo que pasa a nuestro alrededor y para encontrar caminos de esperanza, incluso cuando la niebla parece espesa. Antonio Gramsci hoy tiene más vigencia que las tres comidas diarias.


La verdad, Gramsci nos dejó muchas ideas valiosas, como la de "hegemonía". ¿Alguna vez has notado cómo algunas personas o grupos parecen tener siempre la razón, como si tuvieran un megáfono invisible, sin explicar nada, pero generando ventajas para ellos mismos? Bueno, eso es, palabras más, palabras menos, la hegemonía. Es cuando los poderosos logran que pensemos como ellos, no solo a la fuerza, sino también a través de lo que vemos en la tele, en las redes sociales, en la escuela, en las conversaciones de pasillo. Es un poder sutil, pero muy real. Generan un supuesto “Sentido Común”.

Pero no todo está perdido. Gramsci también nos habló de la "contrahegemonía", que es cuando nos organizamos para pensar diferente, para construir nuestras propias ideas y para luchar por un mundo más justo, para asumirnos desde un pensamiento crítico. Y aquí es donde la comunicación se vuelve clave, como el agua para una planta. Necesitamos crear nuestros propios espacios para compartir información, para debatir, para construir nuestras narrativas, nuestras propias versiones de la realidad.

En Colombia, por ejemplo, hay muchos grupos de personas que usan la radio comunitaria, medios alternativos o periódicos barriales para contar sus historias y para defender sus derechos. Son voces que resisten, que se organizan, que luchan por ser escuchadas, por hacerse visibles. Y no solo eso, también necesitamos crear espacios donde las llamadas “minorías”, las poblaciones indígenas, afrodescendientes, ROM y poblaciones vulnerables, puedan expresar sus voces, contar sus historias, compartir sus saberes ancestrales y sus luchas cotidianas. Porque la diversidad es nuestra mayor riqueza.

Y hablando de derechos, no podemos olvidar a las mujeres y a las personas LGBTI. Como dice Rita Segato, la violencia que sufren no es algo aislado, sino parte de un sistema que busca mantener el poder en manos de unos pocos, un sistema que se alimenta del miedo y la exclusión Por eso, la lucha contra la hegemonía es una lucha por la igualdad, pero también es una lucha feminista y en favor de la comunidad LGBTIQ+, una lucha, por el respeto a la diferencia.

Ahora, sé que a veces parece que el mundo se cae a pedazos, que nuevamente estamos rodeados de godos y fachas, que las noticias nos abruman y nos quitan la esperanza, Gramsci nos recuerda que en los momentos de crisis también hay oportunidades para construir algo nuevo, para reinventarnos, para imaginar futuros diferentes. Como decía Orlando Fals Borda, necesitamos unirnos, organizarnos y luchar juntos por nuestros sueños, por esos sueños que nos hacen vibrar el corazón.

Y para eso, necesitamos intelectuales que estén comprometidos con el pueblo, que sepan escuchar, que sepan acompañar, que nos ayuden a pensar y a actuar, que nos ayuden a tejer redes de solidaridad y resistencia. Como dice Néstor Kohan, no se trata de genios encerrados en una torre de marfil, sino de personas que se ensucian las manos para transformar la realidad, que se comprometen con las luchas de su tiempo.

Así que ya sabes, la próxima vez que te sientas perdido, recuerda a Gramsci. Sus ideas son como un faro que nos guía en la oscuridad, como un compañero de camino que nos anima a seguir luchando por un mundo mejor, un mundo donde quepamos todos y todas. Y recuerda, la comunicación es nuestra herramienta más poderosa para construir ese mundo, para conectar voces, para tejer resistencias, para sembrar esperanza.

*Mamador de gallo y comentarista de lo que usualmente todos comentan. @TitoGomezCo, especial para LaChispa.Info y Prensa en Movimiento.

La Camarada Ministra Por: Claudia Flórez

jueves, febrero 13, 2025 Add Comment


Claudia Flórez Sepúlveda*

@ClaudiaFlorezPC

Ha renunciado nuestra camarada Gloria Inés Ramírez a su cargo como ministra del Trabajo en el primer gobierno progresista en la historia del país. Lo ha hecho de manera irrevocable en una contundente carta al presidente Gustavo Petro, en la que destaca sus logros al frente de la cartera. En la misiva, también cita al maestro Carlos Gaviria Díaz, con su máxima en política: “sin sectarismos y sin ambigüedades”.

La camarada señala que el actual momento por el cual transita el país necesita de un proyecto político que garantice la continuidad de las transformaciones que el pueblo necesita. Estos cambios se centran en la justicia social y de género, la defensa de la naturaleza, la paz integral y la lucha frontal contra la corrupción.

Para el conjunto de la militancia del Partido Comunista Colombiano esta es una noticia agridulce: se aparta una de las voces de izquierda más consecuentes en el Gobierno, pero a la vez, el balance es favorable para la clase trabajadora.

Sin lugar a dudas, Gloria Inés Ramírez representó los intereses del pueblo trabajador y actuó sin sectarismos en recuperar y ganar derechos para las mayorías del país. Además, demostró que una militante comunista, sindicalista y feminista tiene todas las capacidades para asumir las más altas responsabilidades ejecutivas del Estado.

Gloria Inés Ramírez lideró un equipo de personas comprometidas con alcanzar el objetivo estratégico de un trabajo digno y decente para la gente. La aprobación de la Reforma pensional, que protege y dignifica la vejez, y el avance en la discusión de la Reforma laboral, que recupera y garantiza nuevos derechos para el pueblo trabajador, serán el mejor legado de su paso por el Gobierno del cambio.

Asimismo, su papel protagónico en las discusiones del salario mínimo, defendiendo los intereses de la clase obrera, resultó en un incremento del salario real del 13,62%, y su compromiso por avanzar en la formalización laboral en varios sectores económicos, son ejemplos de consecuencia política y compromiso con los sectores más excluidos del país.

Para nosotras fue fundamental su persistente lucha para que el país ratificará el Convenio 190 de la OIT, que busca la eliminación de la violencia y acoso en el mundo del trabajo. Y lo logró en un inédito ejercicio de diálogo social entre el empresariado y el sindicalismo. Como ella misma lo expresa en su carta, y nosotras lo ratificamos: “el cambio es y será con las mujeres”.

Estamos muy orgullosas y orgullosos, Gloria Inés Ramírez representó la política del PCC con valentía, coherencia y eficiencia. El Ejecutivo ya no cuenta con una excelente ministra, pero el pueblo colombiano recupera un liderazgo imprescindible para la unidad popular.

Adenda: Por más que intente la defensa del señor Álvaro Uribe en dilatar el juicio en su contra, el país sabe que es culpable, no solo por los delitos que se le imputan, sino por lo ocurrido en Guacharacas en la década de los noventa.

*Secretaria General del Partido Comunista Colombiano - Especial para Semanario Voz, La Chispa y Medios Alternativos.

Por la dignidad de un pueblo. Por: Juan Sebastián Sabogal Parra

lunes, febrero 10, 2025 Add Comment

Por: Juan Sebastián Sabogal Parra 



La decisión de levantarse ante la injusticia y la clara violación de los derechos humanos, ha puesto a Colombia en el centro de la política global como representación de la dignidad

“La subordinación cultural y moral produce un conformismo que hace que los subordinados no se reconozcan como tales, sino como parte de un orden natural de las cosas, lo cual refuerza su explotación”: Antonio Gramsci.

Es realmente complejo enfrentarse al patrón, en el caso concreto de un obrero que depende materialmente de su trabajo puede llegar a ser absolutamente comprensible dicha dificultad, sin embargo, siempre existirá alguna posibilidad para rebelarse e inclusive conspirar en contra de aquel explotador que imposibilita la libertad.

Así, aun cuando las condiciones materiales están en juego, si se da la posibilidad de buscar la libertad y la dignidad, sin duda alguna, el obrero consciente tomará dicha oportunidad y sabrá aprovecharla para lograr la emancipación.

En el centro de la política global

Al contrario de lo dicho, en los últimos días se ha podido observar como la derecha colombiana, junto a sus medios de comunicación particulares, tiene mayor capacidad de arrodillarse ante el patrón del norte, Donald Trump, que el intentar buscar o inclusive conocer aquello que se llama dignidad.

Algunos alcaldes, dentro de los que se destaca Federico Gutiérrez como burgomaestre de Medellín, que no han tenido la más mínima capacidad ni habilidad de gobernar, se han lanzado rápidamente a organizar una comitiva para “pedir perdón”. Esto no solo señala la desesperación de una serie de políticos que carecen de la capacidad de pensar y dependen enteramente de lo que otros les digan, así como la poca consideración de estas facciones por palabras como soberanía, dignidad o derechos humanos.

El historiador y escritor estadounidense Howard Zinn decía: “La historia no se define por los palacios de los gobernantes, sino por los momentos en que la gente común se levanta, se organiza y se niega a aceptar la injusticia como inevitable”.

En ello se puede agrupar el mensaje que el presidente Gustavo Petro le ha enviado a Trump, en donde señala que no se trata, como lo ha mencionado la prensa hegemónica de una mirada individualista o de una mera rabieta, sino por el contrario como el más puro acto soberano, que no permite, como en el pasado, dejar el nombre de Colombia en la periferia de la política mundial.

La decisión de levantarse ante la injusticia y la clara violación de los derechos humanos, ha puesto a Colombia en el centro de la política global como representación de la dignidad.

Victoria de Colombia

Esta “crisis diplomática” ha posibilitado ver la realidad de la política nacional. Por un lado, se logra identificar una izquierda que busca la construcción de la dignidad popular, busca romper aquél llamado “orden natural” que menciona Gramsci, en donde ha de existir un explotador privilegiado y un explotado en las peores condiciones.

Enfrentado a esta perspectiva se encuentra una derecha oportunista, entreguista, sin el más mínimo de raciocinio, que solo busca “quedar bien” con quién manda, por la imposibilidad de comprender que existen otros caminos, tal como lo diría el periodista en la escena final de la Estrategia del Caracol (1993), en donde se pregunta, “¿Para qué hacer todo eso?”, para qué fraccionar meticulosamente una antigua casa. Precisamente es por la dignidad, por el romper las estructuras que han vendido como naturales para establecer una nueva mirada de la realidad.

En la mañana del 27 de enero, los medios hegemónicos, parecían un poco aturdidos, pero no podían dejar de lado su perspectiva, así que simplemente mencionaban que la crisis había terminado gracias al retroceso de Gustavo Petro, sin embargo, dichas palabras no son ciertas, pues cada uno de los puntos que definieron la crisis fue cumplido a cabalidad por el “gigante” del norte.

Las deportaciones serán realizadas bajo los criterios mencionados por el gobierno colombiano y en los medios destinados para tal fin por el mismo. Claramente hay que apuntarle una victoria al gobierno colombiano, que no sólo tuvo la capacidad política de enfrentarse a las decisiones supremacistas de Donald Trump, sino también, tuvo la capacidad de unir a México, Brasil, Venezuela, Cuba, entre otras naciones que señalaron su rechazo frente a las inhumanas deportaciones.

De haberse profundizado dicha crisis, habríamos visto un escenario en el que dos de sus más grandes socios económicos, específicamente en productos agroalimentarios, como lo son México y Brasil, habrían tomado posturas que habrían afectado fuertemente la economía estadounidense.

La patria grande

Los pueblos solo pueden trabajar unidos y bajo una perspectiva internacionalista. La única forma de poder avanzar en ese desarrollo latinoamericano es continuar fortaleciendo los procesos políticos alternativos, así como la imperiosa necesidad de romper con las estructuras mediáticas hegemónicas, para finalmente aislar a esa derecha recalcitrante que no tiene la más mínima comprensión política de la realidad, que como el perro de Pavlov, simplemente babea cuando la campana suena sin la consciencia real de lo que ocurre.

En definitiva, es de resaltar que por primera vez en la historia se apunta una victoria para el gobierno colombiano en el campo de la política internacional. Tal parece que poco a poco se va construyendo aquella idea bolivariana de unidad política, territorial y ante todo económica, en donde el desarrollo no se impone a través de acuerdos desiguales y unilaterales.

Se rompe aquella tradición sumisa, para lograr construir la integración sur – sur, y en esta misma línea, un desarrollo equilibrado que permita a nuestros pueblos superar las necesidades materiales impuestas a sangre y fuego por el intervencionismo estadounidense.

Para avanzar hacia la patria grande, es imperativo citar las palabras de El Libertador Simón Bolívar: “La unión debe salvarnos, como nos destruirá la división si llega a introducirse entre nosotros”.

(*) Miembro del Colectivo de Maestros Leonardo Posada Pedraza – William Agudelo.

Especial para El Semanario Voz


Crítica al Marxismo Purista de Escritorio. Por: Tito Gómez - Dr. Jekyll

lunes, noviembre 18, 2024 Add Comment

 


Por: Tito Gómez – Doctor Jekyll-*

En estos días han sido muchos los artículos que a partir de la derrota del Partido Demócrata en los Estados Unidos hacen críticas a las luchas por la identidad, sugiriendo que el neoliberalismo las utiliza para desviar la atención de los problemas socioeconómicos.  Desde una perspectiva de izquierda marxista, es crucial desafiar esta visión y resaltar la importancia de las luchas feministas, antirracistas y LGBTIQ como parte integral de la lucha contra el capitalismo.

La mayoría de estos artículos descalifican las luchas identitarias al sugerir que han sido instrumentalizadas para mantener el statu quo neoliberal. Esta visión minimiza la importancia de estas luchas y su impacto real en la vida de las personas.  Las luchas por la igualdad de género, racial y sexual no deben ser vistas como simples adornos del neoliberalismo, que las instrumentaliza para mejorar su imagen sin cuestionar las estructuras de poder subyacentes. Estas luchas son, en cambio, fundamentales para la construcción de una sociedad verdaderamente justa y equitativa, pues desafían y transforman las jerarquías de opresión que perpetúan las desigualdades sociales, económicas y políticas. Angela Davis, en su obra «Mujer, raza y clase», argumenta que las opresiones de género y raza están intrínsecamente ligadas a las estructuras económicas del capitalismo [1].

Quienes impulsan estos debates, insisten en plantear una falsa dicotomía entre las luchas identitarias y las luchas socioeconómicas, como si fueran mutuamente excluyentes. Desde una perspectiva marxista, entendemos que las opresiones de género, raza y sexualidad están intrínsecamente ligadas a las estructuras económicas. La explotación capitalista se refuerza y perpetúa a través de estas opresiones, y por lo tanto, luchar contra ellas es también luchar contra el capitalismo. José Carlos Mariátegui, en «Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana», subraya la necesidad de una lucha integral que aborde tanto las cuestiones económicas como las culturales [2].

Estos analistas subestiman el poder transformador de las luchas identitarias al argumentar que son minoritarias y elitistas. Esta afirmación ignora el hecho de que estas luchas han logrado cambios significativos en la legislación, la cultura y la conciencia social. Además, estas luchas han sido impulsadas y sostenidas por movimientos de base que representan a amplios sectores de la población, no solo a una élite académica. Angela Davis ha destacado repetidamente cómo los movimientos de base han sido cruciales para avanzar en la justicia social [3].

Así mismo los autores aprovechan para hacer “críticas” a la que ellos califican de «nueva izquierda» o “izquierda woke” (de manera despectiva), por centrarse en demandas identitarias, como si ello deslegitimara este tipo de luchas. Esas críticas descalifican los procesos de las izquierdas a nivel mundial, por ser inclusivas y reconocer la interseccionalidad de las opresiones. Una izquierda que ignore las luchas de género, raza y sexualidad está condenada a repetir los errores del pasado y a alienar a grandes sectores de la población que sufren estas opresiones de manera cotidiana. La interseccionalidad, como concepto desarrollado por Kimberlé Crenshaw, es esencial para entender cómo las diferentes formas de opresión se entrelazan y refuerzan mutuamente [4].

Las luchas feministas, antirracistas y de la comunidad LGBTIQ+ no son un desvío de las legítimas luchas de la izquierda contra el neoliberalismo, sino una parte esencial de ella. La verdadera transformación social requiere una visión amplia que integre todas las formas de opresión y explotación, reconociendo que solo a través de la unidad y la solidaridad podemos construir un mundo más justo y equitativo. Como señala Mariátegui, la revolución debe ser tanto económica como cultural [2].

Finalmente, es importante recordar que las luchas identitarias no solo buscan la inclusión en el sistema existente, sino que también cuestionan y desafían las estructuras de poder que perpetúan la desigualdad. Angela Davis ha argumentado que la lucha por la liberación de las mujeres, las personas racializadas y la comunidad LGBTIQ+ es inseparable de la lucha contra el capitalismo [1]. Por lo tanto, descalificar estas luchas es ignorar su potencial revolucionario.

En conclusión, las férreas críticas a las luchas identitarias reflejan una comprensión limitada de la intersección entre las opresiones de género, raza y sexualidad con las estructuras económicas del capitalismo. Para construir una izquierda verdaderamente transformadora, es esencial reconocer y apoyar estas luchas como parte integral de la lucha contra el neoliberalismo y por una sociedad más justa y equitativa. Hay que enfrentarse hoy a propuestas que proponen “purismos” en las luchas revolucionarias… de ahí a marxismos machistas, homofóbicos, aporofóbicos o racistas, hay sólo un paso, un peligroso paso, si lo duda, pregúntele a los Comunistas MAGA.

 

[1]: Davis, Angela. *Mujer, raza y clase*.

[2]: Mariátegui, José Carlos. *Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana*.

[3]: Davis, Angela. *Freedom Is a Constant Struggle*.

[4]: Crenshaw, Kimberlé. *Mapping the Margins: Intersectionality, Identity Politics, and Violence against Women of Color*.

 

* Político, periodista, comentarista de lo que usualmente todos comentan, a veces mamador de gallo, otras veces también. @TitoGomezCo