Mostrando entradas con la etiqueta Educación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Educación. Mostrar todas las entradas
El Sí de los maestros

El Sí de los maestros

miércoles, septiembre 07, 2016 Add Comment

Francisco Cajiao

Cómo van a oponerse a la solución civilizada de un conflicto de medio siglo quienes cada día ven en sus colegios los estragos de la violencia.

Aliviar la angustia de un niño

jueves, agosto 11, 2016 Add Comment
Por Carlos E. Climent*

La función fundamental de una sociedad justa es hacer respetar los derechos fundamentales del niño.




En Colombia el maltrato infantil, con sus consecuencias devastadoras y de muy largo plazo sobre la integridad psicológica de las víctimas, ha adquirido características epidémicas. Por fortuna todas las alarmas están prendidas y se está empezando a mirar con detenimiento, una situación frente a la cual la sociedad no se había inmutado.


La primera responsabilidad de que tal aberración siga sin control es la misma sociedad que hipócritamente se alía a una justicia simplista que dilata decisiones. En el entretanto, los niños siguen siendo abusados por uno de los progenitores que se aprovecha, por cualquier razón personalista, de tan perversa alianza.

Las razones del maltrato son variadas e incluyen, entre otras, la ignorancia, los trastornos mentales de los progenitores y las frustraciones diversas que se descargan contra el niño. Sin olvidar que no pocos padres lo hacen por simple maldad, como aquellos que utilizan al niño como arma de agresión o extorsión en contra del cónyuge.

Las maneras en las cuales un niño puede ser sometido a maltrato son infinitas.

Van desde las más comunes, que son las variedades psicológicas encubiertas, a las más evidentes, como el maltrato físico que deja marcas. Entre esos dos extremos hay un sinfín de alternativas que dependen de la también infinita imaginación de la mente perversa.

En los casos de conflictos de pareja, cuando hay un supuesto maltrato y se está tratando de definir la custodia de los hijos, la justicia encuentra serias dificultades para asignársela al hombre porque priman los derechos de la madre. Y porque casi sin excepción ha sido el hombre el gran depredador. Los maltratadores de niños, al igual que los acosadores, los violadores y los asesinos de mujeres son hombres en su inmensa mayoría.

Pero ese no es siempre el caso pues hay evidencias abundantes sobre la forma como, a manos de la madre, se suceden casos de maltrato hacia sus propios hijos que pasan desapercibidos pues se justifican por las variadísimas formas que conllevan desamor. Como por ejemplo los planes disciplinarios rígidos con el pretexto de "una correcta educación" o las formas sutiles de desinterés.

Este es uno de los casos más difíciles de identificar y por tanto de evitar o intervenir terapéuticamente, porque si es una madre astuta quien ejerce el maltrato, lo hace de una manera disimulada. A ella la protege la justicia porque asume que el maltratador siempre es el hombre.
Si bien cada vez hay más casos donde se logra señalar a la madre como la depredadora, la gran mayoría de ellos probablemente siguen a la sombra pues la tendencia de las autoridades de familia es a conceder automáticamente el beneficio de la duda a la madre simplemente por esa condición y por supuesto por ser mujer.

Lo que debe primar por encima de todas las consideraciones, y de la palabra de los adultos, debe ser la palabra del niño, pues uno de los deberes más sagrados de los adultos, sean progenitores, jueces o abogados, es aliviarle la angustia al niño.

Dirección web fuente:

*Carlos Clíment, es médico de la Universidad del Valle y psiquiatra de la Universidad de Harvard. Director del Departamento de Psiquiatría de la Universidad del Valle. Es autor de varios libros entre los que recuerdo "La locura lúcida", y frecuente colaborador en los periódicos de mayor circulación del país.

Artículo recomendado por la Fundación Afecto. www.afecto.org.co

Ética del posconflicto. ¿Y ahora qué?

martes, julio 26, 2016 Add Comment


Invitados por el Banco de la República, los maestros Javier Darío Restrepo y Sergio de Zubiría conversan sobre la ética del posconflicto. 

Más que una exposición, Frente al otro: dibujos en el posconflicto es el testimonio de un encuentro: el que sostuvieron 12 artistas y 130 reintegrados en 2013, un diálogo que tomó forma en dibujos y que narra las incertidumbres y certezas de un grupo de colombianos más allá del conflicto armado. La exposición es otro eslabón del proyecto cultural “La paz se toma la palabra”, una iniciativa del Banco de la República que busca palabras para nombrar la paz e imágenes para imaginarla. Este es el primero de una serie de conversatorios.



Igualdad vs Justicia

miércoles, enero 23, 2013 Add Comment
Llevo muchos años, intentando en el discurso y en la acción garantizar que la gente entienda que la tan defendida "igualdad" y la tan mentada "libertad" son consecuencia clara de la Justicia en todos sus ámbitos. Hoy encontré un gráfico que resume horas de discurso y da justo en el clavo.


Secuestro Interpretativo

Secuestro Interpretativo

viernes, octubre 23, 2009 Add Comment

El viernes 16 de Octubre a eso de las 12 del medio día, después de asistir a un debate con los estudiantes del departamento de química, un grupo de alumnos, profesores y trabajadores de la Universidad Nacional rodearon y bloquearon la camioneta del Rector del Alma Mater, Moisés Wasserman, por algo más de cuatro horas. La muchedumbre demandaba una reunión en el Auditorio León de Greiff, para debatir el tema de la financiación de la Universidad Pública.

Durante todo este tiempo, el Rector Wasserman, esperó dentro de su camioneta, pues el hervidero de gente era tal que no dejaba ni abrir las puertas. Imaginamos que tuvo la oportunidad de echarse un motoso, de hablar por teléfono, de jugar tetris en el celula, regañó a los escoltas y les prohibió almorzar en el carro porque “Me lo dejan oliendo a comida”. Además saludó a un funcionario de la Defensoría del Pueblo que acompañó la asoleada de los manifestantes y el tedio del profesor Wasserman.

A las 4:30 pm, se acercaba la hora de iniciar viernes cultural y todos seguían en medio del embotellamiento humano, ante la inminencia de una gastritis colectiva por falta de almuerzo, el Rector bajó la ventanilla de su camioneta y citó a la comunidad universitaria en el León de Greiff en la mañanita del lunes siguiente. El hormiguero aplaudió y como el Moisés bíblico, se abrió el mar de gentes para dejar ir a almorzar al Rector.

Por orden presidencial, entró a los predios universitarios la policía y el ESMAD a salvar al hambriento profesor Wasserman, quien en ese momento ya estaba comiéndose un apetitoso churrasco. Muy a pesar de ello, la fuerza púbica entró e hizo “Viernes Cultural” con todos los que se hallaban en la U. Cascó y detuvo a más de 20 personas en su mayoría menores de edad y pertenecientes a la “Familia Miranda”. Cómo es natural el sábado en la tarde todos estaban en su casita; golpeados, vejados y reseñados pero en su casita.

Pues esta pequeña historia tuvo un epílogo inexplicable, los medios de comunicación, encabezados animosamente por El Tiempo calificaron el “embotellamiento humano” como un “Secuestro”, obvia y consecuentemente salió el Represidente minutos después a reprender a los “terroristas” que habían secuestrado a Wasserman, ofreciendo 50 millones de pesos por la cabeza de los autores de este supuesto delito.

Las exageradas e irresponsables acusaciones del Represidente se explican únicamente como una “reacción” encaminada a la consabida “cortina de humo” para “esconder” la desfinanciación de la Universidad Pública, la hiperfinanciación de la defensa nacional y por supuesto, el escándalo de Agro Ingreso Seguro.

Ahora bien, si elevamos a la categoría de Secuestro esas “mini retenciones a la vista de todo el mundo”, podríamos recordar al Ministro Fabio Valencia Cossio y su equipo de asesores en el trámite del referendo en la Cámara, cuando mantuvieron “secuestrados” a todos los miembros de la bancada uribista, acompañándolos incluso al baño, para garantizar que no se les volaran antes del voto.

Habría que preguntarle a Carlos Gaviria si el hecho de que en el Polo no lo dejen ir para la casa a descansar, se configura como un secuestro, o qué opina a Ginna Parody que durante tanto tiempo se sintió “secuestrada” en el partido de la U. También deberíamos consultar a Juan Manuel Santos y Noemí Sanín cómo se sienten al ver que el Represidente mantiene retenidas sus aspiraciones y candidaturas a la vista de todos.

Los participantes en el trancón estudiantil se autoproclamaban “Defensores de la Educación Pública” y se sentían (todos incluso Moisés) “hambriados” por la falta de almuerzo; los conductores de las calles 26 y 30 los llamaron “¡Manifestantes!”, “¡Bulliciosos!”; los abuelos les dicen “sin oficio”. En últimas, el problema es simplemente semántico, de interpretación, pues en esta era de la seguridad democrática: “Defensa de Gestión Gubernamental” es igual a “Campaña política en Consejos Comunitarios”; “Regalos” es equivalente a “Subsidios”;”Campesino” a “Latifundista”, “Manifestante” a “Secuestrador”, “Bases Militares” a “Cooperación para el desarrollo”, “Ocho años” a “Doce años”, en fin, depende de cómo se entienda…

PD. Un indicador certero de lo que pasa frente a la Universidad Pública, es el recién aprobado Presupuesto General de la Nación (PGN), donde podemos apreciar que los recursos para pagar el servicio de la deuda son el 27,3% del presupuesto, los destinados a defensa alcanzan un 14,2% del total, mientras que los asignados para educación (incluidas educación básica primaria, secundaria y superior) suman apenas un 13,9%. (Fuente Ministerio de Hacienda y Crédito Público)