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Retos de La Candelaria 2026: ¿Patrimonio Vivo o Museo de Ricos?

lunes, diciembre 15, 2025 Add Comment

 Entre la ofensiva de la gentrificación y la resistencia de la economía popular, el corazón de Bogotá se juega su identidad en un año definitivo para el arraigo comunitario.




Por : Tito Gómez - Edil de La Candelaria*
Especial para la Mesa de Medios de La Candelaria

La encrucijada del arraigo: El derecho a no ser expulsados

Al iniciar el 2026, La Candelaria no solo enfrenta el desgaste físico de sus muros de adobe y tapia pisada; enfrenta una fractura social que amenaza con vaciarla de su alma. Hoy la gentrificación ha dejado de ser una palabra de libros para convertirse en un puñetazo cotidiano: es el fenómeno donde un barrio "se pone bonito" para el mercado, pero se vuelve impagable para quienes lo construyeron.

En barrios como Egipto, Belén y La Concordia, el aumento del valor del suelo y la presión de las residencias universitarias de lujo han puesto a las familias tradicionales contra la pared. El reto para este año es el control de rentas; es decir, ponerle un techo legal a los arriendos para que no suban por el ascensor mientras los salarios de los vecinos van por la escalera. No basta con pintar fachadas si quienes viven tras ellas son desplazados. La solución es clara: la expropiación de predios abandonados para transformarlos en vivienda social autogestionada, garantizando que el presupuesto local financie el derecho a la ciudad y no solo eventos para visitantes de paso.

Turismo: ¿Transformación comunitaria o "Disneyficación" depredadora?

El 2026 es el punto de no retorno frente al modelo turístico. Hemos caído en la "Disneyficación": tratar a nuestro barrio como un parque temático donde la historia se reduce a un souvenir y el patrimonio a una foto de Instagram, ignorando la vida real de sus habitantes. Peor aún, sufrimos un turismo depredador que mercantiliza los cuerpos y degrada la convivencia.

La salida es el turismo comunitario. Proyectos como el "Callejón del Embudo" o las huertas de Belén demuestran que es posible una oferta gestionada por los mismos residentes. El reto es lograr que la riqueza se quede en las Juntas de Acción Comunal y no en grandes cadenas hoteleras, respetando la memoria histórica y la dignidad del barrio.

Vendedores informales: El triunfo del Mínimo Vital

Uno de los mayores conflictos ha sido la persecución a la economía popular. Sin embargo, para este 2026, los trabajadores de la calle cuentan con un escudo legal histórico: las sentencias de la Corte Constitucional, especialmente la T-211 de 2025. Esta norma establece que el Mínimo Vital —el derecho básico a trabajar para comer— está por encima de cualquier plan de "ornato" o estética urbana.

El reto es pasar del garrote al diálogo mediante la Confianza Legítima. Este concepto significa que, si el Estado ha permitido que un vendedor trabaje en un lugar por años, no puede desalojarlo de la noche a la mañana sin ofrecerle una alternativa digna. En La Candelaria, esto implica que cualquier "recuperación" de la Carrera Séptima o el Eje Ambiental debe incluir una reubicación real, en zonas con flujo de gente, y no simplemente esconder la pobreza en centros comerciales vacíos. Además, la ley exige un enfoque diferencial: no se puede tratar igual a una red mafiosa que a una madre cabeza de familia o a un adulto mayor que vende dulces para sobrevivir.

El techo de la historia: Patrimonio para la gente

Irónicamente, que una casa sea declarada "patrimonio" ha sido la ruina de muchos. Mientras los grandes capitales obtienen licencias para centros comerciales, a un vecino de estrato 1 se le prohíbe arreglar una gotera por "normas de conservación".

En 2026, la política debe girar hacia el apoyo directo. Es urgente un fondo local para la restauración de techos y cubiertas. Si el Estado dice que una casa es de interés público, el Estado debe ser el primer responsable de su mantenimiento. Proteger el patrimonio no es solo cuidar la piedra, es cuidar a la persona que ha mantenido esa piedra en pie por décadas.

Seguridad Humana: Más allá de las cámaras y el pie de fuerza

Finalmente, la seguridad sigue siendo el dolor de cabeza, pero el enfoque represivo ha fracasado. El aumento de hurtos no se soluciona solo con más policías. El reto es la consolidación de la Seguridad Humana.

Esto implica atacar la desigualdad de raíz: iluminación comunitaria, centros de cuidado para la juventud y la desarticulación de las mafias que instrumentalizan la necesidad. La verdadera seguridad en La Candelaria nacerá de calles vibrantes, habitadas por vecinos empoderados que no tengan miedo de ocupar su propio territorio.

El Pacto Histórico y los límites de la democracia

jueves, diciembre 11, 2025 Add Comment

 

Por: Pietro Lora Alarcón*

*Especial para Semanario Voz. 



El ingreso a una conformación política, priorizando la unidad alrededor de un programa que refleja un funcionamiento interno ético en la pluralidad, es una evolución positiva de civilización política

En la institucionalidad construida desde el siglo XIX en nuestro continente, para asegurar los intereses de la clase dominante, se registran variadas experiencias, antiguas y recientes, de resistencia política de las fuerzas y partidos democráticos y revolucionarios. En el aprendizaje, se combinan la lucha en las calles con la acción en los escenarios gubernamentales.

Y, es en ese terreno, que la experiencia del Pacto Histórico, de su nacimiento y evolución como coalición de gobierno, hasta su reciente constitución como partido político, dentro un contexto complejo como el colombiano, es una contribución a la democracia y una singular expresión de unidad por la paz y los derechos del pueblo.

Se debe recordar que, desde el final de los años 90 se intensificó en Latinoamérica y el Caribe el enfrentamiento político de clases, es decir, un redireccionamiento de la acción revolucionaria para incidir directamente en los gobiernos, ganarle a la clase dominante en su propio terreno y con sus reglas electorales. Eso significó cambiarle el tono a la democracia, apropiarse de ella, profundizarla, denunciar los límites del voto y la fantasía de que los pueblos, de hecho, elegían sus legítimos representantes.

Las bases de esa condición política están todavía enraizadas en la resistencia antineoliberal y en jornadas populares de rebelión. Los frentes electorales, amplios y plurales, vinculando actores con experiencias comunitarias propositivas, con visión de lucha callejera y campesina, obtuvieron victorias que generaron políticas redistributivas y beneficios directos para los trabajadores en Brasil, Argentina, Bolivia y Ecuador. En otros casos, el desgaste de la clase dominante y el potencial revolucionario permitió, como en Venezuela, generar las bases de la V República.

Sin embargo, los “gobiernos progresistas” sufrieron la contraofensiva imperialista. En algunos países surgió una derecha aparentemente nueva, mezcla de la mayor concentración del dominio corporativo -financiero con los trazos fascistas y el conservadorismo social.

Brasil, Bolivia, El Salvador y Perú, con sus peculiaridades, instalaron regímenes políticos de “democracias de excepción”, que ni son democráticos ni necesariamente excepcionales. La derecha busca un modelo civil-militar donde la clase dominante genere grados de indeterminación jurídica, que prescinda de la institucionalidad liberal, en la cual no creen, y concentre el poder financiero y su capacidad de acuerdos con el imperio.

Se trata de una novedad aparente. Este modelo de ejercicio del poder, de democracia restringida, donde los poderes militares y civiles se sobreponen, ha sido predominante en Colombia. En nuestro país, la violencia desatada por el Estado, desde comienzos del siglo XX, fue impulsada por una fisonomía bipartidista, amparada en las fuerzas armadas.

A lo largo del tiempo, en nuestra democracia de excepción, las campañas políticas, como expresaba Álvaro Vázquez del Real, se caracterizan por la ausencia de garantías para la izquierda, de maniobras para defender los intereses de la gran oligarquía nacional y la falta de discusiones programáticas. La voluntad popular era deformada por la manipulación del voto y de las campañas electorales El Estado débil, pasó a ser rehén de formas de poder subterráneas y mafias sofisticadas.



El difícil equilibrio de ser bueno Por: Guillermo Linero Montes

jueves, junio 12, 2025 Add Comment

 


Guillermo Linero Montes*

El difícil equilibrio de ser bueno, es un verso del poeta colombiano José Vicente Casadiego León. Desde que lo leí, hace ya veinte años o más, se me quedó en la memoria, es una frase en apariencia contradictoria. No es lógico pensar que siendo buenos nos cueste trabajo serlo.

El desarrollo de la infancia a la adultez consiste básicamente en eso: en depurar los anti valores provenientes del impulso animal. A los niños hay que enseñarles a compartir, porque el egoísmo ya lo traen. El egoísmo es una respuesta reflejo de la sobrevivencia. Se debe aprender además el respeto a las cosas ajenas y a nuestros semejantes. Esa es la base ética y moral de la especie humana.

Lamentablemente, a muchas personas les cuesta trabajo esa comprensión y, qué paradoja, estos se encuentran precisamente entre quienes mueven la sociedad: el que más tiene menos comparte y, entre ellos hay quienes “tienen” porque no han respetado las cosas ajenas, ni tampoco a sus semejantes. Aprendemos a creer en la llamada “buena fe” y, aun así, nadie se fía de nadie. Eso es común en todas las culturas del mundo, no es una anomalía de la colombianidad, sino de la especie humana.

La mentalidad fascista -que pareciera renacer entre algunos colombianos- igual toma fuerza entre los europeos. El desequilibrio de los valores, históricamente ha connotado la existencia de una “cultura de la vida” y de una “cultura de la muerte” y debemos movernos en medio de esas aguas.

En Colombia, por ejemplo, se habla de una cultura diversa (la cultura de la vida) de plurales maneras y costumbres que aseguran nuestra cohesión social: la gastronomía, la música y el típico lenguaje de las regiones.

Y con igual naturalidad se habla de una “cultura traqueta” (la cultura de la muerte) para referirnos a la música y al lenguaje de una franja social -que no de una región- inmersa en el narcotráfico y el paramilitarismo.

Colombia se ufana de ser un país rico en “cultura de la vida”, pero nos hemos dejado ensombrecer por la “cultura de la muerte” fundada en la tradición política del odio y la venganza. Despropósitos que para llevarse a cabo deben surtirse de mucho dinero y armas. De ahí la envolvente corrupción política y la comunión de sus actores con bandidos y narcotraficantes.

Hay políticos que le apuestan a la “cultura de la vida” y sus proyectos buscan el desarrollo colectivo, izando banderas que promueven la solidaridad, el respeto a las ideas de los otros, el cuidado del planeta y, una y otra vez, la esquiva equidad.

Los psicólogos mucho han hecho para estudiar a los seres humanos y la conclusión generalizada es que somos de espíritu cambiante. De ahí la importancia del equilibrio de ser bueno, porque contra esa natural inestabilidad debemos desarrollar una mínima conciencia, que nos estabilice y cohíba los impulsos animales.

*Original para Semanario Voz

https://semanariovoz.com/el-dificil-equilibrio-de-ser-bueno/

Pepe Mujica, un revolucionario tranquilo Por: JuanCarlos Monedero

Pepe Mujica, un revolucionario tranquilo Por: JuanCarlos Monedero

jueves, mayo 15, 2025 Add Comment

Por: Juan Carlos Monedero*

 Anoche, y mira que somos hombres ya grandes, nos hablamos a ambos lados del charco y lloramos. Hay vacíos que enfadan porque sabemos que no se rellenan fácilmente.

Conocí al Pepe por su generosidad. Se había leído el Curso Urgente de Política para gente decente, Podemos estaba arrancando desde las plazas, le gustaba nuestra música y quería que nos conociéramos. Aproveché un viaje a Buenos Aires para cruzar a Montevideo a verle. Yo quería preguntarle cómo se hace un Frente Amplio.

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Nos encontramos muchas veces, siempre con Lucía Topolanski, su compañera de lucha y de todo, cuyo vacío hace al nuestro muy pequeño.

El Pepe ha tenido tiempo de despedirse porque no se aferró al poder. Y los homenajes han sido en vida, como debe ser. Inteligente porque cuanto más das, más recibes. Hasta ha tenido que decir que le dejaran morirse en paz, con tanta visita que parecía la chacra un santuario de Lourdes de izquierda y de algunos oportunistas.

La primera vez que le vi en su chacra ya anunció que se iba. Allí, antes de la cena, le comenté mi idea de Podemos y que tenía que ser un Frente Amplio para poder juntar tantas ideologías dispares apenas unidas por un ligerísimo aire de familia y que era necesario que no nos dispersáramos.

Cuéntame Pepe cómo se hace un Frente Amplio. Agarrándome del hombro y bajo la mirada divertida de la Lucía me dijo: “Mira Monedero, el Frente Amplio es más amplio que frente”.

Listo. Unir a la izquierda no iba a ser fácil. Le gustaba que en Podemos estábamos lejos del dogmatismo y, al tiempo, teníamos firmeza ideológica, cuando lo fácil, y es la deriva tradicional de la izquierda, es que seas incoherente ideológicamente en virtud de donde estás en cada momento y de cómo te va personalmente,  pero seas, para compensar, profundamente dogmático.

El Pepe ha sido enormemente coherente. Pero aceptaba que no siempre tenía razón. Una de las últimas veces que nos vimos no nos pusimos de acuerdo en todo. Uruguay, le decía,  nunca ha recibido en los tiempos recientes los ataques que han recibido otros países de la zona. Pero compartíamos que el asedio nunca debe llevar a los gobiernos a cometer errores y ver enemigos internos donde no los hay. Es una enseñanza desde la revolución rusa de 1917. Siempre, lo decías Fidel,  hay que confiar en el pueblo.

Entre 1972 y 1985, Pepe Mujica estuvo bajo custodia militar, rehén bajo amenaza de fusilamiento si sus compañeros Tupamaros cometían actos de guerra. Estuvo 13 años preso condenado por Tupamaro. Porque Pepe Mujica fue guerrillero y tomó las armas en una América Latina donde la represión y las dictaduras empujaron a varias generaciones a poner el cuerpo para conseguir la democracia. Esa pelea no se ha acabado. Como Hugo Chávez, como García Linera, Dilma Roussef,  Gustavo Petro, Carlos Pizarro, Omar Cabezas y tantos otros cambió el fusil por las urnas. Gobernaron sus países, aunque los mismos que les metieron en la cárcel hicieron todo lo posible para que no pudieran gobernar, incluidos golpes de Estado, sanciones y presiones del Fondo Monetario Internacional.

Siempre creyó en la unidad latinoamericana. Me atrevo a decir que en lo que más creyó fue en la unidad latinoamericana.

Le encantó un libro que le regalé de Lorca. El Pepe era también un republicano español. De joven fue ciclista y ese corazón duro le ha aguantado hasta los 89 años. Siempre corriendo y, a la vez, tranquilo, con esa sabiduría campesina que algunos quieren convertir ahora, como hicieron con Mandela, en una caricatura desdentada. Respeten. Pepe Mujica fue guerrillero y eso se queda grabado para toda la vida, porque los compañeros caen en esa pelea.

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Una vez le preguntó Rafael Correa que por qué le habían detenido. Contestó: el soldado que me perseguía corrió más que yo.

Descansa en paz. Sabes que la paz que ya tienes es la pelea que nos dejas de tarea, hasta que nos toque a nosotros descansar en donde estás. A ti fue al primero que le oí eso de caerse, levantarse, pelear, volver a caerse, volver a levantarse, volver a pelear. Nos dejas tarea, Pepe, nos dejas mucha tarea.


*Especial para Telesur.

https://www.telesurtv.net/opinion/monedero-pepe-mujica-revolucionario/

No hay evidencias de burocratización del Estado Por: Jorge Iván González

No hay evidencias de burocratización del Estado Por: Jorge Iván González

miércoles, mayo 14, 2025 Add Comment

 PorJorge Iván González*


No hay evidencias de burocratización del Estado

Estos días se ha dicho que durante este gobierno el Estado se ha burocratizado. Esta afirmación no tiene suficiente validez. En el Presupuesto General de la Nación, ha disminuido el peso de los salarios de los funcionarios en el gasto de funcionamiento.

Tal y como se observa en la figura, entre  los años 2015 – 2025, el valor de la nómina de los funcionarios, como porcentaje de los gastos de funcionamiento, se redujo de 21,2 por ciento a 18,71 por ciento. No es cierto, entonces, que se haya presentado una burocratización del Estado.

Para entender la situación actual es importante hacer dos aclaraciones. La primera tiene que ver con la inadecuada distinción entre funcionamiento e inversión. Y, la segunda, con la debilidad de la información sobre el empleo público.

La distinción entre funcionamiento e inversión es inadecuada

La diferencia entre funcionamiento e inversión siempre ha sido problemática porque la frontera es ambigua. Hay extremos en los que la diferencia es evidente. Por ejemplo, el dinero destinado a la construcción de una carretera claramente se califica como inversión. Y de manera radicalmente diferente, el pago del aseo del edificio público es de funcionamiento. Estas dos modalidades de gasto muestran asignaciones de naturaleza muy diversa. Pero la frontera entre funcionamiento e inversión no es tan clara cuando se refiere al salario de un programador. Y el asunto se complica cuando el programador está especializado en robótica. A medida que las actividades están más integradas es más difícil establecer una distinción tajante entre funcionamiento e inversión.

La pretensión de separar los gastos de funcionamiento e inversión termina siendo muy borrosa. Esta dualidad se ha ido perdiendo porque los gastos de funcionamiento e inversión siempre se traslapan. Y en numerosas circunstancias no es factible determinar con precisión el significado de la inversión. Además, de manera inadecuada, se desprecia el gasto de funcionamiento frente al de inversión, y se le considera de menor categoría.

Entre 2015 y 2025 la estructura de presupuesto ha cambiado de manera significativa. En la última fila del cuadro se presenta el crecimiento durante el período de análisis. Los gastos de funcionamiento aumentaron 64,6 por ciento, el servicio de la deuda creció 40 por ciento, y la inversión cayó en 0,3 por ciento.

El mayor gasto en funcionamiento tiene que ser analizado de manera cuidadosa, y su aumento no es intrínsecamente malo. De nuevo, este gasto es muy heterogéneo. Su eficiencia tiene que ser evaluada con respecto a los resultados.

En el examen del cuadro preocupa, sobre todo, la caída de la inversión y el aumento del servicio de la deuda, que en el 2025 es de $112,1 billones.

La mejor expresión de la fragilidad de las finanzas públicas es la relación entre inversión y servicio de la deuda, que ha disminuido de forma dramática. Pasó de 0,97 en 2015 a 0,69 en 2025. Se estrechó el margen disponible para la inversión y ello tendrá consecuencias negativas en la producción y el empleo.

La información sobre empleo público es muy deficiente

En el período considerado, el valor de la nómina creció 45,2 por ciento, menos que los gastos de funcionamiento (64,6 por ciento). Por esta razón, la tendencia de la figura es decreciente.

No se pueden hacer apreciaciones ligeras sobre la burocratización, comenzando porque la información sobre el empleo y los salarios públicos es deficiente e inconsistente. El Estado no sabe, a ciencia cierta, cuántos son sus funcionarios, ni el costo de la nómina. En estas condiciones es imposible diseñar una política de empleo y de salarios que conjugue la eficiencia administrativa, los propósitos fiscales y los objetivos macroeconómicos.

El Estado debe replantear la política de empleo público, y se tiene que revisar la pertinencia de la carrera administrativa. Actualmente el tamaño de la nómina paralela –por contrato– es similar al número de empleados de planta. Pero, de nuevo, esta información es muy deficiente, y no se tiene una secuencia clara de la forma como ha evolucionado la planta del sector público.

De todas maneras, no hay evidencia de que durante este gobierno se haya burocratizado el aparato estatal. 

jorgeivangonzalez29@gmail.com

14 de mayo de 2025

*Especial para Desde Abajo - Edición 324

https://www.desdeabajo.info/ediciones/edicion-no324/item/no-hay-evidencias-de-burocratizacion-del-estado.html